Dialogando con Oskar Kokoschka:
Monografía realizada por:
Catalina Hallés Alarcón
Para el seminario de las estéticas II
Julio 2008
Delirio- parte primera (*):
-El arte es…………….definitivamente es
Aunque no exista una ley ni estructura rígida válida para catalogarlo
Para decidir que es o no es
-Todo puede ser arte………
Sin embargo no TODO es arte………. ¿Dónde está entonces la verdad?
¿Qué es el arte sino una búsqueda de la verdad expresada en un idioma no verbal? ¿Acaso no es sino reflejo del sentir y pensar de un individuo que se encuentra sumergido en su realidad?
Realidad llena de experiencias sensibles (físicas y emocionales), históricas (de vivencias propias y de hechos relatados por otros), económicas y tecnológicas (producto del estado espacio/tiempo en que le toca al individuo existir).
¿Acaso no es sino uno de los pocos espacios en el que el Ser se propone ser integro, libre y verdadero, frente a sí mismo y a su contexto?
-Si o no ¿Qué importa?
Para crear solo basta modificar estructuralmente una materia y transformarla en otra cosa, dar a luz un objeto nuevo producto de la suma de la materia y la mente de su creador… ¿Y si es solo mente?
-Ahora el concepto de arte no-objeto es real…. El arte surge como idea, como proyecto previo a la materia; es más, el arte puede ser solo una idea…
-¿Acaso entonces, puede estar el arte en el ojo que mira?
Ojo que transforma su realidad, solo con observarla, un ojo creativo entrenado o sencillamente deformado por todo el devaneo de chispitas que hacen cortocircuito en la mente extremadamente lúcida o perdida de aquel que observa con una mirada nueva algo que siempre estuvo ahí.
(*) Delirio-parte primera nace de la necesidad adictiva de cuestionarse y responderse (algo así como hablar solo pero más sofisticado)
Introducción:
Hemos dedicado este año en clase, tiempo a analizar algunos movimientos estético/plásticos que influyeron determinantemente en la historia del hombre. Porque ampliaron el bagaje, el camino, las posibilidades; personajes que ganaron un espacio para que el creador pueda crear con más libertad y expandieron la conciencia del concepto
(El hombre siempre fue libre para hacer y decidir, para crear, pero no lo sabía. Se conformaba haciendo mas reglas, para con ellas censurar a su semejante culpándolo de la no-libertad propia, vengándose en la no-libertad ajena).
La humanidad en busca de una identidad ha dotado al arte de una espada de la cual se vale para librarse de trabas y conceptos religioso/morales que la aprisionan.
Todo lo transcurrido en el camino cronológico del arte es reflejo de la experiencia histórica del hombre. Cada paso fue necesario para llegar a un HOY, y será fundamental para un MAÑANA… pero acá viene el tema que me interesa desarrollar:
NO QUIERO LIMITARME A EXAMINAR 1 MOVIMIENTO ARTÍSTICO, porque la manifestación plástica/matérica del arte o sea el “objeto de arte” no es para mí sino un conjunto de situaciones físicas provocadas en un material, el verdadero arte está no en la obra sino en la mente de su creador y en la mirada que informa a la mente del espectador que se siente provocado por lo que ve.
El arte está en la sensibilidad, en la comunión de seres que son capaces de leer cosas que no están escritas explícitamente, que se encuentran implícitas y ocultas, palimpsesto cultural que posee símbolos que de acuerdo a nuestro espacio/tiempo somos capaces de decodificar.
Más que el expresionismo como tema- aunque confieso que me seduce la vigorosa pincelada, lo crispado de los sentidos, el abandono de la técnica realista para representar conservando la mirada tridimensional-barroca casi sinestésica pero que no sucumbe a la tentación de caer en el decir en silencio (que es para mí lo que provoca la huída completa de lo figurativo…un gritar pero que nadie entienda)- quiero hablar con kokoschka porque me gusta su trabajo. Su obra me provoca lo suficiente como para detenerme a oír su discurso. Es un puente entre los dos, es lo que para mí es deleite supremo para un creador: expresarse superando el abismo del tiempo y la cultura y que exista alguien del otro lado dispuesto a entregarse a la tarea de descubrir lo expresado.
No quiero hablar de su trabajo plástico como protagonista, más bien quiero que Kokoschka penetre en mi mente y genere un movimiento. El motor del artista es buscar motivaciones que activen el engranaje creativo. Por lo que basaré mi trabajo en fases que rescato de su libro “Mi vida- memorias” escrito por Él y editado por 1 vez en 1971.
No existe nada de inocente en este proyecto, pues egoístamente he seleccionado lo que para mi representa la magia de un camino de migas de pan… frases que de alguna manera me generan un click… click+click+click… he aquí el movimiento de mi engranaje y la digestión de su energía.
Leer de su autobiografía, su experiencia relacionada particularmente a su obra, me permite obtener una información más amplia. Poseo en este momento un número limitado de reproducciones las cuales he observado, no las analizaré pues este ensayo no tiene para mí el propósito de ser un estudio técnico del autor.
Delirio- parte segunda (*):
(*) Delirio- parte segunda se autodenomina delirio porque es imposible hablar con los muertos, por ende este diálogo nunca existió pero está basado en textos extraídos de la autobiografía de Oskar Kokoschka llamada “Mi vida” publicada en 1971 por primera vez. Cada frase posee entre paréntesis la Pág. de la que tal cita ha sido extraída tomándose la edición hecha en Barcelona por editorial Tusquets en 1988 como referencia.
Dialogando con Kokoschka:
Catalina Hallés: A veces me pregunto el porque de mi tendencia plástica hacia lo figurativo, me gusta inventar mundos alternativos pero estos siempre poseen estrecha relación con cosas y seres del mundo real. Existe una tendencia en el arte actual a eliminar lo conocido ¿no?
Oskar Kokoschka: “El desencanto: la nueva objetividad, la deshumanización el arte abstracto, que conllevaría la definitiva eliminación de la representación artística del ser humano, con lo que ya no solo el arte, sino también la existencia amenaza con volverse abstracta.” (Pág.37)
”Entiendo muy bien que hoy en día, como otras muchas veces antes, se quiera proscribir la representación del ser humano en las artes plásticas. Cada vez que nos invade ese miedo a la infinitud del espacio, el terror nos hace cerrar los ojos” (Pág.14)
“Pero yo me pregunto: ¿hay alguna necesidad de huir de la realidad? ¿Dónde están las fronteras de la realidad, si incluso un gran matemático, en su famosa teoría de la relatividad muestra lo discutible de los conceptos tradicionales de tiempo y masa? En vez de eso, yo creo que este mundo que sentimos como nuestro hogar sólo existe en la medida en que hay seres lo experimentan. El gusano ve el mundo de otra manera, para él no está hecho de la misma materia que para nosotros. Sólo el alma humana, gracias a su plasticidad, es capaz de concebir las enormes posibilidades del ser.” (Pág.25)
CH: ¿Nuestra medida humana será la clave? ¿Crees que baste ser persona para poseer esa plasticidad?
OK: “El milagro de la resurrección puede comprenderse humanamente si uno experimenta en el sentido de que para ser persona no basta con haber nacido hace falta resucitar como persona cada día.” (Pág. 42)
“No era yo el único que pisaba terrenos resbaladizos. Todo el mundo parecía preso de un malestar existencial: el hombre es incapaz de resignarse como el pez de colores a la pecera. Incluso la creencia en las posibilidades de la iniciativa personal y en la capacidad de labrarse el propio futuro parecía agotada: ya hacia tiempo que me había dado cuenta de que el concepto del progreso humano no era más que una celda de cultivo idóneo para héroes y mártires. Contemplando la humanidad desde un punto de vista progresista, se la hace sujeto de un concepto abstracto que no conduce sino a fracasos y utopías. Yo me decía a mí mismo si hay algo que existe, es el instinto de conservación, que nace con el primer movimiento dentro del seno materno y se extingue con la muerte. Apuntando la realidad, llegue, como muchos otros, a la conclusión de que la vida es algo mortalmente peligroso.”(Pág.43)
CH: ¿Cómo explicarías el hecho de que a veces cueste tanto resolver un proyecto?
OK:”De la misma manera que la agresión a un tejido provoca un traumatismo, una obra de arte-si lo es de verdad- puede estimular una vivencia en la conciencia del observador receptivo” (Pág.54)
Uno se pone a mirar el mundo antes de ser capaz de comprender el milagro de la creación en sus luces y en sus sombras. No tiene nada de sorprendente que, por más que uno mire, pueda seguir sumido en las tinieblas, pues para lo contrario hace falta aprender conjuntamente a aprehender y a comprender.”(Pág.13)
CH: ¿Y como eliges de entre todas las cosas que es significativo para ser parte de tu arte?
OK: “Lo que hago es evocar los momentos que han persistido en mi memoria” (Pág.17)
“El modernismo ignoraba el retrato y anteponía a él diseños vegetales y la ornamentación geométrica. Curiosamente, no faltaba un motivo- sin duda, inconciente- para rehuir la representación del ser humano, de igual modo que en otras épocas de transición del pasado hallaran motivo para lo mismo. Supongo que la teoría de la evolución de Darwin redujo sorprendentemente a nuestros ojos la distancia que nos separaba de nuestros parientes los primates. La intimidad con nosotros mismos había cedido el paso a un sentimiento alienante, a la sospecha de que hasta el momento no nos habíamos conocido de verdad. Yo mismo se sentía afectado por ese fenómeno de lo que me atrevía a confesar, lo cual me indujo, en mi terquedad a iniciar mi actividad retratística para poder observar detenidamente a los hombres, para conocer sus cualidades, para en fin, poder sentirme bien en el seno de la sociedad en la que al fin y al cabo, tenía que vivir. Dígase lo que se diga sobre mi humanismo, lo cierto es que en el fondo no amo a la humanidad; más bien la contemplo como un fenómeno, como un relámpago en un cielo azul o una serpiente sobre la hierba. Las cabriolas del alma humana, lo trágico, lo sublime, pero también lo trivial y lo ridículo de esa criatura, me atraían igual que el parque zoológico atrae al visitante a observar la naturaleza de sus ancestros, o dicho de otra manera, igual que el naturalista investiga piedras plantas y fósiles para recopilar datos.”(Pág.58-59)
CH: ¿Y cuando haces retratos, que es lo que persigues?
OK: “Cuando pinto retratos, lo que me preocupa no es fijar en la tela lo externo de un ser humano, el rango o los atributos de su procedencia social. Proporcionar documento a la posteridad es tarea de la historiografía. Lo que en tiempos provocaba el desconcierto de la sociedad ante mis retratos era lo que yo intentaba averiguar a través de los rostros, de los gestos, de los ademanes, para, por medio de mi lenguaje plástico, reproducirlo en un documento visual con suma total del ser vivo. Un ser humano no es una naturaleza muerta, ni siquiera un cadáver lo es.”(Pág.54)
“Mi curiosidad nunca ha ido dirigida a obtener de mis víctimas – como me gusta llamarlos- confesiones personales, ni a enterarme de cosas privadas o íntimas, sino a forjarme una imagen de ellos similar a la que se conserva en la memoria, una imagen recordada que uno lleva consigo vívida y fresca, o como la que adquiere una persona cuando soñamos con ella.”(Pág.56)
“Pero no existía un lenguaje común en el que pudiera hablar con las personas de todo aquello que veía en ellos; incluso yo mismo sólo sabía dar expresión a mis intuiciones mediante la pintura. Las formas de la retratística oficial eran distintas, desde luego, y se dirigían a la consecución de una belleza carente de relieve o a reflejar la significación social del retratado.”(Pág.59)
CH: De los retratos que hiciste en el sanatorio de Leysin… ¿Que puedes decir?
OK:”Algunos pacientes persuadidos por Bessie, se dejaban retratar. Eran como plantas marchitas, a los que ni siquiera el sol de las cumbres podía ayudar mucho. Apenas se daban cuenta de mi actividad; para ellos no era más que una pequeña distracción en medio de aquellos días que transcurrían idénticos en la espera de la mejoría o el fin.”(Pág.80)
CH: ¿Te identificas con un movimiento pictórico en especial?
OK: “Me reforzaba en el convencimiento de que no debía echarme en brazos de la rutina ni de teoría alguna, sino hallar por medio de mi pintura el fundamento que me permitiera comprenderme papel en el mundo y acceder al autoconocimiento. Lo más esencial que puedo decir del expresionismo es que en aquella época todos los jóvenes dotados de creatividad lo entendieron en ese sentido. Cuanto se afirma hoy sobre el expresionismo son cosas completamente desencaminadas, pues pasan de largo ante lo esencial. No existió un expresionismo alemán, ni francés, ni anglo-americano: sólo existió el expresionismo de la juventud que intentaba hallar su puesto en el mundo.”(Pág.60)
CH: ¿Cómo traducirías lo que te hace sentir estar enamorado?
OK: “La atracción es tan intensa que incluso la pasión enmudece y uno se arriesga a cualquier osadía y responde a cualquier necedad con un encogimiento de hombros, con tal de atrapar una sonrisa del ser idolatrado, o unas palabras como jamás hayan brotado de labios mortales. La emisión puede apoderarse de uno hasta el punto de hacerle sentir un frío polar y al mismo tiempo un ardor sofocante. Cuanto se intenta, tímidamente, rodear con los brazos el ser del que se está locamente enamorado, el corazón empieza a palpitar como si se estuviera cometiendo un sacrilegio, y solo Dios, si es que existe, puede saber como sufre el que ama”(Pág.44)
CH: Para terminar, cuéntame: ¿Por qué decidiste viajar a Berlín?
OK: “En la vida uno debe pagar por sus experiencias.”(Pág.89)
“Deseaba convertirme en un hombre y dejar atrás la melodramática historia de mi juventud, que solo me interesaba a mí mismo de una vez por todas. Aún me estaba buscando. No todo aquél que sale a buscar un hombre posee una linterna como Diógenes. Necesitaba gente nueva a la que enfrentarme.”(Pág.87)
“Una vez tomada la decisión, era ya un hombre libre. Acababa de echar sobre mis hombros toda la responsabilidad, viniera de donde viniera la mano del destino. Decidí no volver a depender jamás de nadie:”(Pág.88)
Conclusión:
Este diálogo me ha resultado increíblemente divertido, pero no debo extenderme en páginas pues no es la idea del trabajo escribir un libro y el formato lo permite. No utilicé todas las frases que seleccioné de Oskar y no respeté su orden de aparición en el texto original. Pero creo que he cumplido con el objetivo de impregnarme con un autor y su tendencia estilística, y quisiera destacar un texto específico que Kokoschka escribe sobre el expresionismo:
“Lo que hoy en día se etiqueta como expresionismo sólo podía surgir en Alemania, donde se sentía la necesidad imperiosa de llevar el arte a las masas, al
, a diferencia del modernismo, que se conforma con embellecer la superficie y no se dirigía a la dimensión íntima del ser humano. El expresionismo estaba llamado a converger con el descubrimiento del psicoanálisis de Sigmund Freud y a la teoría cuántica de Max Planck. El expresionismo era la manifestación del espíritu de la época, no una simple moda artística.
Erróneamente, se llama también expresionismo a la obra de cierta vanguardia alemana que se agrupó en torno a Der blaue Reiter y que por más bien estaba bajo el influjo de los fauces franceses, de l´art pour l´art, de una tendencia sensual del gusto en el sentido decorativo. El expresionismo alemán, como también el ruso, debe ser entendido como una apertura moral y cultural de la dimensión íntima del hombre y como compromiso social y político. En tanto que movimiento revolucionario, al expresionismo hay que concebirlo básicamente como una necesidad de comunicarse con las masas. Al mismo tiempo que artistas plásticos, hubo también músicos, arquitectos, literatos y otras gentes sin relación con el arte que, con sus teorías e hipótesis, pugnaron por una transformación de la vida intelectual: casi en todas partes nacían cada mes nuevos -con frecuencia en torno a préstamos del arte africano y de épocas estilísticas prehistóricas, anteclásicas y antirracionales- que aspiraban a ser reconocidos como ultimátums el terreno de las artes plásticas y se hostilizaban recíprocamente.”(Pág.103 y 104)
No hace falta que explique creo, que elegí a Kokoschka porque su pintura me gusta y ha resultado un placer leer sus memorias y relacionarlo con su trabajo. Pero también quiero agregar que valoro su opinión como referente importante por tratarse de un artista que vivió y cambió su época, no sólo de un crítico que mira desde afuera.
Bibliografía:
Kokoschka, Oskar-Mi vida, memorias. Barcelona, Tusquets, 1988
Dorival, Bernard_Pintores del siglo XX de la escuela de Paris tomos I y II. Barcelona, Grijelmo, 1958.
Diccionario larousse de la pintura. Barcelona, 1979
Polleri, Amalia- Rovira, María C- Lissardy, Brenda. El lenguaje gráfico plástico- Montevideo: banda oriental, 1993